Rafael

Desde el año 2007 es posible
encontrar el Perú en el corazón
de Bogotá.

Dos bloques de concreto de doble altura unidos
a punta de fierro y vidrio, flanqueados 
por vegetación tropical abrupta, son un indicio 
de lo que se guisa en la cocina: platos que, a pesar 
de su contemporaneidad, trascienden el tiempo 
y no caducan con él. 

Conviven aquí la nostalgia de la culinaria peruana
y la vanguardia, que experimenta sin traicionar
lo simple y tradicional, siempre generando 
y albergando ese calor familiar que hace sentir 
grato lo conocido, lo distendido y lo cotidiano.